La quiropódia es un tratamiento podológico que se centra principalmente en la eliminación de callosidades y en la corrección de las anomalías que puedan presentar las uñas para conseguir, por un lado, acabar con cualquier posible dolor y, por otro, prevenir futuras lesiones.

La quiropodia consiste en:

Corte y fresado de uñas terapéutico

Durezas

Tratamiento de helomas

Fresado de talones

Hidratación

Las técnicas de quiropodia no son una pedicura, ya que su objetivo no es mejorar la estética del pie, sino tratar patologías muy concretas que pueden llegar a alterar la pisada, especialmente en el adulto mayor. Evitar complicaciones, como infecciones o ulceraciones que revisten especial importancia en el caso de personas que padecen pie diabetes, es también prioridad absoluta.

¿Cuáles son los tratamientos habituales?

Acudir a la consulta del podólogo, para una revisión anual que confirme el buen estado de nuestros pies, siempre es recomendable.

Si el especialista detecta alguna anomalía, puede determinar la necesidad de realizar alguno de los tratamientos de quiropodia, que se dividen en dos grandes grupos: los destinados a tratar cualquier manifestación de hiperqueratosis y los que se centran en la uña y en anomalías como un excesivo grosordesviaciones en el crecimiento o presencia de algún tipo de infección.

Entre los que se realizan con mayor frecuencia destacan:


Eliminación de callosidades

Los helomas o callos son el ejemplo más claro y habitual de hiperqueratosis.

Una lesión o el exceso de presión en un punto determinado del pie puede provocar que, como respuesta, nuestro organismo aumente la producción de queratina en esa zona.

Esto produce un engrosamiento de la piel que, con el tiempo y con el roce constante del propio calzado, se convertirá en una callosidad que puede llegar a resultar muy dolorosa, impidiendo andar con normalidad.

En estos casos, el podólogo iniciará un tratamiento que permita eliminar las láminas de piel que resultan excesivas y causan las molestias.

Esa técnica de “deslaminado” también se utiliza para tratar los helomas de inclusión, que aparecen generalmente en la zona plantar delantera y que, además de la imprescindible eliminación de la hiperqueratosis, pueden requerir un Estudio Biomecánico de la Pisada que determine la necesidad del uso de plantillas terapéuticas que eviten su reaparición.


Uñas

Las patologías que pueden presentar las uñas son tan variadas como complejas.

Para intentar evitarlas o corregirlas, la quiropodia parte de un esencial corte terapéutico con el que prevenir, por ejemplo, desviaciones en el crecimiento o el desarrollo de las uñas encarnadas y el fresado de la superficie, en caso de un engrosamiento excesivo.

Además, la hiperqueratosis en los talones o la eliminación de verrugas dolorosas que pueden aparecer en la planta del pie (papilomas), son también afecciones que mejoran de manera notable tras una sesión de quiropodia, que siempre deberá realizar un podólogo.