¿Qué es?

Las disfunciones sexuales son cualquier alteración o problema en la respuesta sexual en un individuo sexualmente activo, el cual puede presentarse en cualquier etapa del acto sexual, afectando tanto su relación como su autoestima. Sus causas pueden ser sociales, biológicas, ambientales, psicológicas, hormonales y funcionales.

Afecta a las mujeres de todas las edades. La salud sexual es un estado de bienestar psico-socio-fisiológico, por lo que no solo se trata de ausencia de una enfermedad.

Siempre hay que tomar en cuenta que se debe evaluar correctamente para llegar a tomar buenas y oportunas decisiones al momento de tratar al paciente.

Aproximadamente un 32% de los hombres y un 46% de las mujeres presentan alguna disfunción sexual,n algún momento de sus vidas.

En los hombres, las disfunciones sexuales se manifiestan fundamentalmente en problemas de erección y eyaculación (precoz o retrasada) y en las mujeres, las más comunes son la dispauremia, la anorgasmia y el vaginismo.

La prevalencia de estas problemáticas aumenta con la edad.



Clasificación

Tanto los hombres como las mujeres pueden experimentar diferentes síntomas y signos, antes, durante y después de las relaciones sexuales.

Las disfunciones sexuales que a continuación explicamos se pueden experimentar en algún momento de la vida y existen muchos factores por el cual pueden aparecer estas disfunciones.

entre ellos:

Debilidad o acortamiento de la musculatura del suelo pélvico.

Neuralgia del nervio pudendo.

Lesiones cutáneas.

Disminución del flujo sanguíneo.

Problemas articulares.

Uso de fármacos.

Miedo al dolor experimentado en relaciones previas, etc.



Tipos de Disfunciones


Disfunción orgásmica primaria: es un problema que puede afectar a las mujeres ya que nunca han sentido o relaciones no logran percibir un orgasmo durante las relaciones sexuales. 


Disfunción orgásmica secundaria: en esta clasificación se incluye a las mujeres que han perdido la sensación de un orgasmo debido a un factor índole variado, por ejemplo: el parto, puerperio, cirugías, entre otros.


Trastorno de dolor sexual o dispareunia: esta disfunción provocan dolores o molestias, antes, durante o después del coito, tanto en hombres como mujeres.

Los síntomas pueden aparecer luego del parto, por alguna patología congestiva, infecciones, inflamación, problemas psicológicos, menopausia, y si ya de descartó alguna disfunción orgánica y no ocurrió nada, se puede hablar de cicatrices que son muy dolorosas ocasionadas por una cirugía vaginal.


Prolapsos uterinos: se define como el descenso del útero u órganos genitales hasta el conducto vaginal, produciendo un sin fin de síntomas: pesadez, sensación de un bulto en la zona pélvica e incluso genital, inflamación vulvar, incontinencia urinaria, estreñimiento, poco flujo de orina, entre otros.


Dolor pélvico crónico: lo sufren tanto los hombre y las mujeres, sus síntomas involucran una algelsia cíclica, mantenida por más de 6 meses, puede ser consecuencia de una vulvodínia o dismenorrea.


Incontinencia anal: si la musculatura del suelo pélvico se encuentra debilitada no tendrá la fuerza muscular suficiente para cumplir las funciones fisiológicas.

En este caso, la falla del control del esfínter anal hace que en cualquier momento ocurra un accidente fecal nada agradable. Las causas son variadas, entre ellas: lesiones quirúrgicas, obstétricas, problemas con las hemorroides, debilidad muscular pélvico. 


Incontinencia urinaria: es muy parecida a la patología anterior, pero en este caso se trata de la orina, es decir, la pérdida involuntaria de orina que ocurre por la incapacidad de controlar el esfínter uretral durante un esfuerzo, ejercicio, tos, estornudos, cuando siente un deseo repentino de orinar, la combinación de esfuerzo y deseo repentino se pueden mezclar.

La pérdida de soporte de la uretra, la vejiga y la unión uretrovesical, hipermovilidad uretral provocada por la distensión o excesiva relajación de los músculos, las fascias y ligamentos que componen el suelo pélvico, alteración física del sistema nervioso a nivel tanto cerebral como medular y de los nervios periféricos, son las que también provocan estos accidentes que conllevan al uso de pañales en adultos, adultos mayores e incluso jóvenes.


Vaginismo: es cuando un tercio externo de la musculatura de la vagina se contrae involuntariamente, como si fueran espasmos, impidiendo en mayor o menor medida que haya penetración, por ende, suele ser muy dolorosa.


Anorgasmia o trastorno de orgasmo sexual: es cuando una persona nunca tuvo un orgasmo o perdió la capacidad de experimentarlo en algún momento de su vida sexual.

Sus causas puede ser por una alteración de los mecanismos musculares, nerviosos, vasculares involucrados en el reflejo orgásmico, por menopausia, cirugías urogenitales, quimioterapia, radioterapia o disfunciones musculares del área.


Menopausia: los cambios hormonales que se presentan en esta época pueden afectar los tejidos y órganos pélvicos externos que participan en la función sexual.

Estos cambios pueden producir sequedad vaginal, falta de lubricación, tono muscular, prolapso, anorgasmia, entre otros.


Disfunción eréctil: se trata de la incapacidad que tiene el hombre para lograr o mantener una erección por un tiempo prolongado, tanto como para lograr una relación sexual satisfactoria.

La situación es patológica cuando es repetitiva y lo puede causar tanto el daño a los nervios, a las arterias, a los músculos lisos y a los tejidos fibrosos, a menudo como resultado de una enfermedad, de una cirugía en la pelvis o de la ingesta de ciertos fármacos.


Eyaculación precoz: es la incapacidad que tiene el individuo de controlar la eyaculación, puede eyacular antes de incluso tocar a su pareja, o poco minutos después de la penetración.

Generalmente es de forma voluntaria que el hombre llega progresivamente a una excitación y luego al clímax.


Dolor pre y post eyaculatorio: algunos hombres refieren molestias de distinta intensidad antes o después de eyacular; dichas molestias o dolor pueden permanecer durante minutos o incluso horas después de finalizado el acto sexual.

Dichas molestias, o incluso dolor, se perciben internamente en el pene, testículos, ingle o perineo.


Prostatitis: es una inflamación de la próstata que causa dolor y molestias al orinar , y posteriormente puede provocar una fibrosis uretral.



Tratamiento Fisioterapéutico


Nuestra Fisioterapeuta evalúa y aborda las disfunciones sexuales corrigiéndolas con las técnicas que se considere adecuada al paciente y al problema, pero siempre hay que hacerlo desde un enfoque multidisciplinar, recordando que estas disfunciones puede tener un origen orgánicos, psicológicos o funcional.

Usualmente, en primera instancia se recomienda que haya conversaciones con su pareja respecto al tema, y luego asistir a terapia individual o en pareja que seria extraordinario.

En fisioterapia, se pueden usar las siguientes técnicas para mejorar las disfunciones sexuales y la vida sexual del paciente: aumentar la consciencia en nuestro suelo pélvico y zona vaginal (biofeedback).

mejorar el estado de la musculatura (controlar la contracción y la relajación de la misma).

eliminar el miedo a la penetración, favorecer la confianza y la seguridad en la pareja, así como el aprendizaje de habilidades en la intimidad.

realizar masaje sensorial en las zonas afectadas, motivar a la autopalpación vaginal (autoconocimiento).

eliminar la congestión de los fondos de saco vaginales, no se debe olvidad trabajar con técnicas respiratorias, reeducación postural global, entre otras.

A continuación te dejamos ejemplos con cada una de las disfunciones sexuales mencionadas anteriormente, puede agregar o eliminar técnicas según su experiencia y la individualidad del paciente.

En la disfunción orgásmica primaria, el fisioterapeuta se enfoca en devolverle la sensibilidad a todas las partes anatómicas que esten involucradas en el acto sexual, por medio de la recuperación de la movilidad pélvica, aumento de la fuerza muscular, reeducación y mejora de la respiración, enseñanza y realización de ejercicios de kegel, masaje vaginal, ejercicios para la respiración, entre otros.

Para la disfunción orgásmica secundaria, el experto puede combinar las técnicas mencionadas y puede agregar según su criterio aumentar el control muscular y fuerza, enseñar y aplicar la reeducación postural global o RPG, entre otras técnicas.

En dispareunia, si su causa es una cicatriz, usualmente en fisioterapia se usa la técnica de Cyriax, estiramientos, crioterapia, Termoterapia, entre otras. Hay que ser muy sutil y cuidadoso según la zona vaginal a tratar.

Si sufre de prolapso, la fisioterapia aborda esta patología con técnicas como la gimnasia abdominal hipopresivas, ejercicios de Kegel, retroalimentación biológica o biofeedback para que el paciente conozca el funcionamiento de la musculatura por medio de una pantalla en vivo que permitirá su concienciación del esfuerzo y función de cada músculo.

Además, también se usa la electroestimulación y se determinará la frecuencia e intensidad de la estimulación de corriente usada en función de las características y necesidades individuales de cada paciente.

Y por último, otra técnica que se usa es la famosa RPG o reeducación postural global en las actividades de la vida diaria, para así evitar la progresiva caída del órgano.

El dolor pélvico crónico puede mejorar con terapia manual, termoterapia, crioterapia.

En la incontinencia anal, la terapia manual, el biofeedback, electroestimulación y RPG son las técnicas más utilizadas en estos casos.

Incontinencia urinaria, la fisioterapia en estos casos se trata de reeducar el funcionamiento tanto del sistema del diafragma como los músculos abdominales y pélvicos.

Vaginismo: aquí la fisioterapeuta puede enfocarse en normalizar la hipertonía de los músculos de la vagina con ténicas de relajación, estiramientos, propiocepción, entre otros.

Anorgasmia: con la fisioterapia se busca normalizar el tono muscular, la función muscular, vascular y neurológica del suelo pélvico.

En la menospausia, a nivel fisioterapéutico se puede mejorar la situación de los tejidos que participan en la función sexual, mejorando el trofismo, la vascularización, el tono muscular perineal y el estado del nervio pudendo, contribuyendo así a la mejora de la calidad de las relaciones sexuales.

Para la disfunción eréctil, la fisioterapia puede tratarla mejorando la situación de los nervios responsables de la erección, el tono de los músculos perineales que participan en el mantenimiento de la erección, la vascularización en la pelvis y el perineo, tratar la fibrosis en los cuerpos cavernosos, secundaria a traumatismos y cirugías.

En la eyaculación precoz, las técnicas de fisioterapia pueden ayudar al paciente a mejorar el mecanismo muscular de control de la eyaculación, al tiempo que aprende a tomar conciencia de él y a controlarlo mediante distintas técnicas.

Dolor pre y post eyaculatorio: una vez descartada cualquier causa médica (infección u otras), podemos considerar la posibilidad de que esta sintomatología tenga un origen funcional: una contractura en los músculos del suelo pélvico, que es susceptible de ser tratada mediante fisioterapia.

Prostatitis: en primera instancia se trata con fármacos, en el caso de que no se viera una mejoría pasaría ser candidato a un tratamiento fisioterápico que consiste en Cyriax con sonda en el conducto uretral, para romper la fibrosis a nivel interno, hay que tomar en cuenta que es una técnica donde hay gran sangrado. Se realiza vía hospitalaria.

Y por vía externa se hace desde la base del pene, se sigue el conducto uretral y se hace Cyriax


Conclusión


Si bien en las disfunciones sexuales, una vivencia saludable de la sexualidad, aporta el placer y bienestar que el cuerpo humano necesita, para equilibrar el sistema nervioso, principalmente el vegetativo, regular la secreción hormonal, en especial de la dopamina y la serotonina, que son hormonas del placery bienestar que se segreran en mayor cantidad cuando hay un orgasmo, es de suma importancia perder la vergüenza y consultar el problema con un especialista para poder mejorar la actividad sexual y, por tanto, la calidad de vida.